Valores Anunciatos

FE: Estímulo para luchar, superarnos, creer en la vida sabiendo que Dios nos ama y que María, nuestra madre, está con nosotros.  Es el perfeccionamiento del espíritu mediante el amor a Dios y al prójimo. Es apreciar la doctrina de Cristo expresada en el evangelio y los documentos de la iglesia. Es valorar la oración, el silencio, la meditación, la abnegación y la entrega desinteresada a los demás. Es cultivar la esperanza y la calidad es apreciar el mundo de los valores, en especial, lo que se refiere lo trascendental y lo absoluto. Es la fe en el ministerio Eucarístico y la aceptación incondicional de María en la Anunciación, que por creer, se abandona a la Voluntad de Dios.

PUREZA: Traduce espontaneidad, sinceridad actuar con un recto criterio en todas las circunstancias de la vida. La verdadera pureza es la que se gesta en el corazón de las personas. Recordemos que Jesús en Mateo 15, 10-20 dice: “que lo que hace impuro al hombre no es lo que entra, sino lo que sale de su corazón porque del corazón salen las malas intenciones, fornicaciones, envidias, asesinatos, adulterio, inmoralidad, sexualidad, robos, mentiras, chismes…” Así pues, la pureza se gesta dentro del corazón del hombre.

ESFUERZO. Representa el sacrificio, la constancia, la superación, la lucha, y la tenacidad que debemos tener hasta conseguir el ideal. Es el compromiso por la superación. Es la lucha y la constancia por ser cada vez mejores. Es la tenacidad que debemos tener por hacer las cosas bien hechas. Es el deseo por entrar por la puerta angosta, como nos lo dice Jesús; es ser extraordinario; es hacer bien, siempre y en todo lugar; es ser fiel en lo poco para lograr ser fiel en lo mucho.